"AMENAZAMOS CON CAMBIAR ESTE PAIS."


« ☆ INICIO » « ☆ ACTIVIDADES » « ☆ BLOGS DE MARKOS » « ☆ MARKOS ACTIVO » « ☆ ENLAZATE AL ZAPATISMO » « ☆ LO PUBLICADO »

~ Actualizaciones Continuas ~

agosto 08, 2005

Un instante...

La imagen de mi cara se refleja en el protector del monitor, escucho la Obertura de un disco triple de Briseño, y mi cara solo denota su figura de la nariz para abajo, la paciencia desarrolla en las letras y tonos de cantautor y el foco de 60 wats sale de una lámpara que me observa con delicadeza como la noche que se cae sobre mis almas presentes y lejanas.

Escribo sobre esto y recuerdo el escrito apenas publicado y sobre lo que escribiré mas tarde, te recuerdo a ti, que estas lejos y a ti, que vienes en camino, y a ti que no se donde estas.

La fotografía mi inspira a hacer mas, fueron cumpleaños de gentes y no estuve, algunos otros se fueron y no los importo que no estuviera, las imágenes en mi mente me invaden, y las construyo como elementos artísticos que un día convertiré en fotografía si las tripas de las panzas no exigen primero su comida que mi alegría.

En mi alrededor surgen filosofías de la vida entre los sueños que los dormidos que no son mis carnes ni mis zapatos, las caras de pinturas cuidando mis teclados y las imágenes de periódicos observando y recordando mi vinculo de aquel poco tiempo que tanto se alarga por la energía que se da entre estos seres, con un catrín negro, de traje negro, de zapatos negros, boca roja y ojos blanco como su corazón, quiero suponer, me mira con porte para que me comporte. Una bailarina en una postal con destellos hindúes, un oso de peluche pidiéndome un abrazo, los aviones zumbando por mi cabeza y una sonrisa regalándome tranquilidad. La mirada inquisidora del Marcos con todo su cosmos de ideas que poco a poco comparo y me trasmite y una distancia de mi realidad que no es tan grande como tu me la quieres prejuiciar.

El arte en todo su esplendor, y mis recuerdos invadiendo ese espacio, soñando, realizando, valorando, y esperando, a que?... quien sabe, quizás, que otro avión pase por mi cabeza, llame mi atención, y deje de estar pensando pendejadas.